martes, agosto 30

SOLO POR HOY NÁRCOTICOS ANONIMOS. 30 DE AGOSTO

30 de agosto Obrar bien, sentirse bien.

«Examinamos nuestras acciones, reacciones y motivaciones. A menudo descubrimos que hemos actuado mejor de lo que nos parecía.»

Texto Básico, p. 50

La forma en que tratamos a los demás, por lo general revela nuestro propio estado. Si estamos en paz, es muy probable que tratemos a los demás con respeto y compasión. Pero cuando nos sentimos descentrados, lo más probable es que los tratemos con intolerancia e impaciencia. Si hacemos regularmente un inventario, seguramente veremos el patrón de conducta: cuando nos sentimos mal con nosotros mismos, tratamos mal a los demás.
Lo que quizás no se vea en el inventario es la otra cara de la moneda: si tratamos bien a los demás, nos sentimos bien. Si añadimos esta verdad positiva a los hechos negativos que hallamos en nuestro inventario, empezamos a comportarnos de otra manera.
Cuando nos sentimos mal, podemos hacer una pausa para pedir orientación y fortaleza. Después, tomamos la decisión de tratar a quienes nos rodean bondadosa y amablemente, con la misma consideración que deseamos para nosotros. La decisión de ser bondadosos quizás alimente y sostenga la felicidad y paz de espíritu que todos deseamos. Y la alegría que inspiramos tal vez levante el ánimo de aquéllos que nos rodean, que a su vez fomentan nuestro propio bienestar espiritual.

Sólo por hoy: Recordaré que si cambio mi comportamiento, mis pensamientos también cambiarán.

lunes, agosto 29

ALIENTO DIARIO. Daisaku Ikeda

29 de agosto

El éxito mundano y las circunstancias favorables basadas en la suerte se desmoronan con facilidad. Son cosas tan transitorias como la ilusión. Pero el estado de la Budeidad, una vez que se alcanza, jamás puede ser destruido en toda la eternidad. Disfrutaremos de una existencia colmada de buena fortuna e inmensa alegría, existencia tras existencia.



Daisaku Ikeda, presidente de la SGI

miércoles, agosto 24

SOLO POR HOY NARCÓTICOS ANÓNIMOS. 24 DE AGOSTO.

24 de agosto Buscar la voluntad de Dios

«Aprendemos a tener cuidado de pedir cosas concretas.»

Texto Básico, p. 53

Durante nuestra adicción activa, no solíamos rezar para conocer la voluntad de Dios para con nosotros y la fortaleza para cumplirla. Al contrario, la mayoría de nuestras oraciones eran para que Dios nos sacara del lío en el que nos habíamos metido. Esperábamos milagros con nuestras exigencias. Cuando empezamos a practicar el Undécimo Paso, esa forma de pensar y rezar cambia. La única manera de salir del lío en el que nos hemos metido es rendirnos a un Poder más grande que nosotros.
En recuperación, aprendemos aceptación. A través de la oración y la meditación intentamos saber cómo hacer frente a las circunstancias que se presentan en nuestro camino. Dejamos de luchar, abandonamos nuestras ideas de cómo deberían ser las cosas, pedimos sabiduría y escuchamos las respuestas. Éstas, por lo general, no llegan como un rayo de luz blanca acompañado de un redoble de tambor, sino que aparecen sencillamente con la silenciosa sensación tranquilizadora de que nuestra vida va por buen camino y que un Poder superior a nosotros guía nuestros pasos.
Tenemos una alternativa: podemos pasarnos la vida luchando para que las cosas salgan a nuestro antojo, o podemos rendirnos a la voluntad de Dios. La paz se puede encontrar aceptando los vaivenes de la vida.

Sólo por hoy: Abandonaré mis expectativas, buscaré la orientación de mi Poder Superior y aceptaré la vida.

ALIENTO DIARIO. DAISAKU IKEDA

24 de agosto

Avanzar. Nichiren enseña el espíritu de que "no avanzar es retroceder". El punto esencial es continuar siempre hacia adelante, más allá de las tempestades o la adversidad que puedan sobrevenir, y ser intrépidos como un león.

Daisaku Ikeda, presidente de la SGI


sábado, mayo 21

CREANDO UN ESPACIO PARA LA MEDITACIÓN. OSHO. EL LIBRO NARANJA

Si puedes crear un lugar especial…un pequeño templo o rincón en la casa donde puedas meditar diariamente…entonces no uses ese rincón para ningún otro propósito…porque cada propósito tiene su propia vibración. Utiliza ese rincón sólo para meditar y nada más. Entonces el rincón se cargará y esperará por ti diariamente…el rincón te será de ayuda. El ambiente creará una vibración particular, una atmósfera particular en la cual podrás ir más y más profundo con mayor facilidad. 
Esa es la razón por la cual los templos, las iglesias y las mezquitas fueron creadas: sólo para tener un lugar que existiera únicamente para la oración y la meditación. 
Si puedes escoger una hora constante para meditar, eso también es muy beneficioso, porque tu cuerpo y tu mente son un mecanismo. Si diariamente almuerzas a una hora determinada, tu cuerpo comienza a pedir comida a esa hora. A veces, hasta puedes jugarle trucos. 
 Si almuerzas a la una de la tarde y el reloj dice que ahora es la una, tendrás hambre aunque el reloj esté equivocado y sean sólo las once o las doce. Miras el reloj: este indica la una y de repente sientes hambre. 
Tu cuerpo es un mecanismo
Tu mente es también un mecanismo.
 Medita cada día en el mismo lugar, a la misma hora y crearás un hambre de meditación dentro de tu cuerpo y mente. Cada día, en ese momento en particular, tu cuerpo y mente te pedirán que medites. Te será de ayuda…se crea en ti un espacio que se convertirá en hambre, en sed.
 Al principio es muy bueno. A menos que llegues al punto en que la meditación se ha vuelto algo natural y puedes meditar en cualquier lugar…en cualquier sitio…a cualquier hora…hasta ese momento, usa esos recursos mecánicos del cuerpo y de la mente como ayuda. Apagas la luz, has encendido un tipo determinado de incienso en el cuarto, tienes ropas determinadas, una atmósfera determinada, una suavidad determinada, tienes una alfombra determinada, asumes una determinada postura. 
Todo esto ayuda, pero no lo produce. Si alguna otra persona hace estas mismas cosas, puede que se conviertan en un obstáculo. Uno debe hallar su propio ritual. 
Un ritual tiene simplemente el propósito de ayudarte a estar relajado y a esperar. Y cuando estás relajado y a la espera, la cosa sucede. 
Tal como el sueño, Dios viene a ti…tal como el amor, Dios viene a ti. No te lo puedes proponer, no lo puedes forzar. 

jueves, mayo 12

ALIENTO DIARIO. DAISAKU IKEDA

13 de mayo

Durante el diálogo que mantuvimos el doctor Arnold Toynbee y yo, él me manifestó en un momento que su lema era "Laboremus", que en latín significa "¡A trabajar!". El budismo de Nichiren se centra en el presente y en el futuro; está impregnado del espíritu de "¡Manos a la obra!". Practicamos por el bien del presente y del futuro. Es importante no quedar atrapado en el pasado; tenemos que dejarlo atrás. El budismo de la verdadera causa siempre se basa en el momento presente; siempre es "a partir de ahora".
Daisaku Ikeda, presidente de la SGI

miércoles, abril 13

LA CONCENTRACIÓN ES HUMANA LA MEDITACIÓN ES DIVINA

Meditación no es concentración. En la concentración existe un Yo concentrándose y hay un objeto sobre el cual se ejerce la concentración. Hay una dualidad. En la meditación no hay nadie adentro y nada afuera. No es concentración. No hay división entre lo de adentro y lo de afuera…lo interno fluye y fluye hacia lo externo, lo externo fluye y fluye hacia lo interno. 
La demarcación, el límite, el borde, ya no existe. 
Lo interno está afuera, lo externo está adentro: es una conciencia no dual. 
La concentración es una conciencia doble; es por eso que produce cansancio; es por eso que cuando te concentras te sientes exhausto. No te puedes concentrar durante las veinticuatro horas; tendrás que tomar vacaciones para descansar.
La concentración jamás se podrá convertir en tu naturaleza.
La meditación puede convertirse en algo constante durante veinticuatro horas, día tras día, año tras año… 
Puede transformarse en la eternidad…Es la relajación en sí misma. 
La concentración es un acto, un acto de la voluntad. 
La meditación es un estado de no voluntad, un estado de inacción…es relajación. 
Sencillamente, uno se ha dejado caer en su propio ser, y ese ser es el mismo que el ser del Todo. 
En la concentración, tu mente funciona a partir de una conclusión: estás haciendo algo… la concentración surge del pasado.
 En la meditación no hay una conclusión detrás, no estás haciendo algo en particular, estás simplemente siendo. 
Esto no tiene pasado, el pasado no lo ha contaminado. No tiene futuro, está desprovista de todo futuro…es lo que Lao Tzu ha llamado: wu wei: acción a través de la inacción. 
Es lo que los maestros Zen han estado diciendo:
“Sentado en silencio sin hacer nada,  
llega la primavera 
y la hierba crece por sí sola”, 
Recuerda: “por sí sola”, nada se está haciendo…no estás tironeando la hierba hacia arriba. La primavera llega y la hierba crece por sí sola. 
Ese estado, cuando permites que la vida siga su propio camino…cuando no lo quieres dirigir…cuando no quieres ejercer ningún control sobre ella, cuando no estás manipulando…cuando no estás forzando en ella ninguna disciplina…ese estado de pura espontaneidad indisciplinada es la meditación. 
La meditación es en el presente, puro presente. 
Meditación es inmediatez. No puedes meditar: puedes estar en meditación…no puedes estar en concentración, pero te puedes concentrar. 
La concentración es humana, la meditación es divina.